jueves, 19 de diciembre de 2019

¡Cuidado con el sexo!


Por favor, ¡Cuidado con el sexo fuera del matrimonio! El hecho de que seas una persona que va a la iglesia no te hace inmune al deseo sexual, no lo subestimes, el pecado sexual es capaz de derribar aún a aquellos siervos que se sienten especiales y talentosos. Por ello debes estar atento y luchar una batalla a la vez.

¿por qué digo una batalla a la vez? porque no es fácil lidiar con el deseo natural de tu carne, probablemente pueda ser una batalla de todos los días.


"La fornicación es pecado. Es horrendo delante de Dios. Daña nuestra relación con Él. No importa cuánto diga la cultura que es algo normal; no importa cuántos de tus amigos hayan hecho lo mismo; no importa cuánto Satanás te diga que no es tan malo; no importa cuánto te hayas engañado a ti mismo. Si eres cristiano, tú sabes dentro de ti que el sexo antes del matrimonio es pecado. Y si ya has caído en fornicación, o estás entreteniendo ideas sexuales con alguien que no es tu cónyuge, tú sabes que necesitas parar. AHORA". (tomado de Coalición por el evangelio).

La Biblia nos habla de la obediencia y sus consecuencias, pero también nos habla de las consecuencias de la desobediencia, ten cuidado, porque cuando accedes a la fornicación por más oculto que lo tengas, vendrán consecuencias. Te sentirás sucio e indigno, te conviertes en hipócrita cuando estas sirviendo en la iglesia o aconsejando a los demás, pierdes solvencia, credibilidad, empoderas a la carne y perjudicas la influencia del Espíritu en tu vida y lo más importante, le has dado la espalda a Dios dejando la santidad de lado por satisfacer tus deseos.

«Huyan de la fornicación. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo. ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios»1 Corintios 6:18 NVI.

«Es fácil ver lo que hacen quienes siguen los malos deseos: cometen inmoralidades sexuales, hacen cosas impuras y viciosas» Gálatas 5:19 DHH.

Casarte es una bendición, cuando lo haces en el tiempo de Dios. No tienes idea lo maravilloso que es estar frente al altar y ver ingresar a tu novia vestida de blanco, un blanco que fue difícil conseguir, pero que lograste con valor y obediencia, un blanco que significa: pureza y honra a Dios. A partir de allí el sexo es un derecho que disfrutarás y si el Señor lo quiere vendrán los hijos. 

Pero en el otro extremo, corres el riesgo de ser una mamá soltera de un hijo que no esperabas y un padre que decidió darle el apellido a un hijo que no quería, con el que no vivirá o bien un casamiento de última hora porque un bebé viene en camino y sí, ese bebé también es una bendición y seguro será tu orgullo y lo amarás, seguramente todos te felicitarán en redes sociales por el matrimonio y el bebé, pero en lo profundo de tu corazón siempre sabrás que las cosas no debieron ir por allí, a tu edad deberías estar viviendo otra etapa y que nunca debiste fallarle a Dios de esa manera.

Soy consciente de la gracia y el perdón del Señor, pero sin querer ser fatalista, los años me han permitido ver que la fornicación siempre trae consecuencias, hijos que terminan siendo criados por los abuelos, con padres que quieren seguir disfrutando su juventud frustrada por el embarazo. Matrimonios que terminan pronto porque se dieron cuenta que ella o él no era la persona con la que querían pasar el resto de su vida, sueños truncados y frustración, padres sin solvencia para hablarle a sus hijos acerca de esperar el tiempo de Dios y de cuidar su cuerpo del sexo fuera del matrimonio, no he mencionado las ETS, enfermedades de transmisión sexual. 

Por favor, querido joven cuídate, refúgiate en el Señor, piensa en que la clave es querer glorificar a Cristo más de lo que deseas tener relaciones sexuales con tu pareja y no juegues con fuego, cuídate de la pornografía, porque la misma alimenta tu interior y activa mucho más el deseo de experimentar lo que ves, eviten estar solos en casa y huye de los momentos besos largos, caricias inapropiados y todo aquello que pueda provocar que cometas un error.

«Por tanto, hagan morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia, la cual es idolatría. Por estas cosas viene el castigo de Dios» Colosenses 3:5 NVI.


«La voluntad de Dios es que sean santos, entonces aléjense de todo pecado sexual» 1 Tesalonicenses 4:3.

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