jueves, 12 de septiembre de 2019

Como niños...


Es una cita de casi todos los sábados por la mañana, era todo un reto para ella, ahora subirse al columpio es pura diversión para mi pequeña hija.

Ella ya no se preocupa por llegar más alto o por cómo se moverá su columpio, confía en que papá está allí para impulsarla, Isabella se limita a confiar que haré bien mi labor, cree de que no empujaré tan fuerte como para golpearla y que tampoco la dejaré allí aburrida sin moverse. 

Yo siempre estuve allí para cumplir mi función en el juego, pero mi niña al inicio lloró en algunas ocasiones porque decía que la empujaba muy fuerte, aunque yo estaba consciente de que tenía cuidado, pero el miedo que sentía le hacía creer que la empujaba más de la cuenta. Ese miedo fue superado y ahora se resume en un ¡que divertido! ¡yuju!

La vida es un constante cambio y vivimos afanados, ansiosos, estresados, todo por alcanzar el éxito, por sentirnos plenos, llenos en un mundo caído que lo que ofrece es materialismo, vanidad, cosas que en conclusión no llenan, sino que solo hacen más notorio el vacío interior.

Esta vida se convierte en ese columpio en dónde dejamos de disfrutar los impulsos de papá y creemos que Él se fue y dejó de cumplir su rol, preferimos bajar los pies e impulsarnos por nuestra cuenta, porque "Él no sabe hacerlo" o bien nuestro miedos nos hacen creer que sus impulsos son demasiado fuertes y dejó de tener cuidado de nosotros, por eso nos trata con rudeza. 

Pero no es una ni la otra, es sólo que quizás tenemos la mirada en el lugar equivocado, en nosotros, en nuestros miedos y dejamos de confiar en el cuidado de papá.

Vivamos a partir de hoy cómo niños sin afán, cómo hijos con esperanza y disfrutemos de cada uno de los impulsos que Papá nos da.

"Pues si ustedes que son malos saben dar buenas cosas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que se las pidan!" Mateo 7:11 NBV.



"...el que esté libre de altivez como este niño tendrá un puesto importante en el reino de los cielos" Mateo 18:4 NBV.

Confía y disfruta cada momento, Papá está en control.

"Dejen en las manos de Dios todas sus preocupaciones, porque él cuida de ustedes" 1 Pedro 5:7.

Escrito por: Julio Calo 
Derechos Reservados

5 comentarios:

  1. muy linda reflexión julio es cierto nos preocupamos tanto que nos olvidamos de disfrutar de lo que tenemos y de sentirno bien.

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  2. Miedo... siempre, por nuestra naturaleza humana.
    Confianza... sólo en Dios y en la medida que lo conozca.
    Sds

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  3. Sin duda Él es un buen padre!!! que Dios te siga usando, es de mucha bendición para nosotros!!! un abrazo!

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