miércoles, 24 de abril de 2019

Los post de Keren - Orando por los villanos


A mi pequeña hija le gusta dirigir las oraciones que hacemos en familia, a su papi y a mí nos encanta escuchar su forma tan sencilla de orar y algunas veces también nos saca alguna sonrisa con sus ocurrencias infantiles de pedirle a Dios que bendiga al tenedor, a la mesa, etc.

Cierta noche, antes de acostarse, oró por sus abuelos, por sus primos y así por toda la familia pero incluyó algo más en su oración y dijo: “bendice a los villanos”.  Al principio pensé que era una más de sus ocurrencias y que esa mención tan singular se debía a que uno de sus juegos favoritos es el de los súper héroes.

Pasaron unos días más, unas oraciones más y ella seguía diciendo: “bendice a los villanos”, entonces le pregunté por qué oraba por los villanos, su respuesta me dio una gran lección, ella dijo: “para que los villanos sean buenos”.



Su noble respuesta me dio una gran lección:

En el mundo de los adultos los villanos merecen ser condenados y pagar por sus fechorías.
En el mundo de los niños los villanos merecen ser buenos y gozar de la vida.

Sin duda alguna, el mundo sería mejor si nuestras oraciones por los villanos reemplazaran nuestros deseos de condena.



«Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: —Les aseguro que para entrar en el reino de Dios, ustedes tienen que cambiar su manera de vivir y ser como niños.
Porque en el reino de Dios, las personas más importantes son humildes como este niño».

Mateo 18:2-4 TLA



Artículo escrito por Keren de López

3 comentarios:

  1. Wooow!
    Y es que sin duda cada día aprendemos de los niños.
    Aparte de tener esa inocencia que nos permiten reflexionar tantas cosas por muy pequeñas que sean. Saludos �� me encantó.

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  2. Muchos piensan que de los niños no se aprende nada, sin saber que ellos también son ejemplos a seguir

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  3. Que excelente enseñanza, que gran ejemplo, los niños, a veces ni son tomados en cuenta pero hay tanta sabiduría en esos pequeños, Dios nos los dió para que veamos lo que nosotros como adultos no alcanzamos a ver...

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