martes, 28 de noviembre de 2017

Padres ausentes:


Sale a la ventana de su humilde hogar, es una pequeña niña de 5 años que grita que su hermana necesita ayuda. Los bomberos llegan al lugar, tienen que derribar la puerta que tiene doble llave (seguro), encuentran allí el peor de los cuadros, una niña de 11 años colgada en el techo de la casa.

Entiendo perfectamente que muchos padres de familia optan por irse al trabajo y dejar a sus hijos pequeños solos en casa bajo llave, esperando que una tragedia no ocurra. Lo sé porque durante alguna etapa de mi vida me tocó quedarme al frente de mis hermanas, muchas veces debí cocinar y cuidarlas con toda la responsabilidad del caso, esto por ser el mayor, pero yo no llegaba siquiera a los 10 años.

Papá se fue de casa y mamá tenía que trabajar incluso algunas horas extras, para que lo necesario llegara a casa. Por supuesto ahora entiendo que mamá a través de lo que hacía nos decía lo más fuerte que podía que nos amaba, en ese momento yo sólo sentía soledad, pensaba “no soy importante para mis papás, no me dedican tiempo”.

El vicio del alcohol arruinó la unión de mis padres y eso trajo dolorosas consecuencias, golpeó fuertemente mi autoestima, mi identidad, era muy inseguro y mi comportamiento según yo normal, ahora entiendo que no lo era por eso me enviaban a menudo con la psicóloga en mi etapa por el instituto Adrián Zapata. Conocer a Jesús en mi adolescencia le dio giro a todo y comenzó un nuevo proceso de restauración y sanación de heridas profundas en mi corazón, literalmente el poder de Dios me hizo una nueva persona.

Lamentablemente la iglesia no se salva de este fenómeno y tampoco busca educar a los padres de familia. A lo largo de mi vida he conocido a muchas personas que no entienden como sus padres tienen todo el tiempo para los hermanos de la iglesia, pero nunca tiempo para sus hijos. 

Por otro lado con el avance de la tecnología los niños fueron relegados a ser “criados” por una pantalla de computador, teléfono móvil o televisión, esto pasa mientras los padres están presentes, durmiendo o viendo “responsablemente” sus redes sociales.

"El padre ausente no se da cuenta del agujero que está dejando en la vida de sus hijos, de su familia y en su país, al incumplir con su paternidad responsable"

Recuerda, un niño no sólo está solo cuando los padres no están en casa. Están solos cuando los padres no están con él, aunque estén en casa. Están solos cuando les destinan a ver la tele para que no molesten, o a  jugar con la tableta. Si quieres que tu hijo sea de mayor un adulto sano, dedica un poco de tiempo al día a estar con ellos, a escucharles y sobre todo, abrazarles.

Muchas veces al ver artículos como este, de inmediato pensamos que no es para nosotros, que nuestros hijos están bien, que esto le quedaría bien a otra persona que conocemos. Te invito a leer atentamente lo que viene, puede que hoy recibamos un llamado de atención oportuno para guardar mejor el corazón de nuestros pequeños.



Hay diferentes tipos de padres ausentes: 

cortesía de: http://www.mamapsicologainfantil.com/padres-ausentes-tipos-y-formas/

El padre ausente, desaparecido o desconocido: Éste es una tipología de padre ausente que corresponde, por lo general, al chico que al conocer el embarazo de su pareja se desentiende de su responsabilidad como padre.

El padre ausente que desaparece tras la separación: Otra tipología de padre ausente es precisamente ese que desaparece tras separarse o divorciarse. Es ese que se desentiende completamente de sus hijos.

Los padres ausentes  involuntarios: Hablamos de padres ausentes involuntarios cuando alguno de ellos, sea madre o padre o incluso ambos, debe permanecer fuera del hogar por razones laborales, porque necesitan trabajar una gran cantidad de horas para garantizar el sustento familiar. En estos casos, los niños quedan bajo la supervisión de abuelas, tías o niñeras que en ningún caso, por más bien que lo hagan, cumplen con las funciones parentales que debemos ejercer los padres.

Padres ausentes, "Peter pan": Padres inmaduros que se resisten a asumir su rol de adulto, a tomar decisiones importantes, aponer límites y normas, que se rigen por el “laissez faire” o aquellos que pretenden seguir manteniendo su estilo de vida anterior a tener hijos, es decir, sin querer tener demasiadas complicaciones ni invertir tiempo en otra cosa que no sean ellos mismos.
Padres inmaduros que ejercen un tipo de violencia silenciosa sobre sus hijos, la violencia por omisión como la define Javier Urra en su libro El pequeño dictador: "Los padres inmaduros son padres que no asumen la responsabilidad que supone la maternidad o la paternidad. No quieren problemas, no quieren discusiones, evitan las rabietas de sus peques y les colman de excesos: exceso de tolerancia, exceso de regalos, exceso de permisividad"




Características de los padres ausentes:

cortesía de: https://eresmama.com/5-caracteristicas-padres-ausentes/

Workaholic
Están pero no están. Le brindan al trabajo hasta 12 horas al día y solo ven a sus hijos escasos minutos: en la mañana cuando se despiden de ellos para dejarlos en el colegio y en la noche cuando ya están durmiendo por lo que no pueden ni jugar ni conversar con ellos.
Este tipo de ausencia es muy frecuente hoy día. La demanda material y la necesidad de desarrollarse profesionalmente ponen en riesgo la familia y el vínculo con los hijos.
En este caso, el equilibrio es la clave. La calidad del tiempo compartido podría compensar la escasez de momentos. Si te identificas con esta característica trata de compensar tus ausencias con presencias virtuales como llamadas, correos, grupos familiares de mensajería instantánea, redes sociales.

Falta de Empatía
Sí. Un padre ausente física o emocionalmente es aquel que no siente empatía o tiene muy poca conexión emocional con sus hijos y personas que lo rodean. Es hedonista y mantiene relaciones superficiales, carentes de profundidad.
Este tipo de padres, por lo general, no están cerca de sus hijos porque no quiere. La paternidad le es ajena y huyen de los compromisos. No actúa considerando a los demás ni hace el sano ejercicio de ponerse en los zapatos de las otras personas (pareja o hijos).


Inmadurez emocional
Esta característica relacionada con la falta de empatía es otra de las razones para que un hombre se ausente y no asuma con amor el compromiso de ser padre. A las personas inmaduras emocionalmente les cuesta relacionarse, huyen o le temen a los compromisos, establecen relaciones tóxicas.
Puede ocurrir que la inmadurez emocional se dé por algún trauma de la niñez o adolescencia o que se repitan roles insanos como el del padre desinteresado en el cuidado de sus hijos.

Irresponsabilidad
Es el padre que no está al pendiente de la manutención de su hijo, de estar allí para su hijo en momentos de quebrantos de salud y tampoco le acompaña durante sus logros. Simplemente no está. El padre irresponsable es una máquina de hijos huérfanos. Es el hombre que incluso decide desconocer la paternidad o ponerla en tela de juicio para escabullirse de la responsabilidad compartida en la crianza de un niño.

Egoísmo
El padre egoísta olvida que se debe en alguna medida a sus hijos. Hace planes de vida sin considerar la opinión de sus hijos o pone por encima de su familia otras prioridades como compartir con amigos o atender asuntos laborales que bien podrían esperar.
Y vale la pena que conozcamos también las consecuencias que trae la ausencia de los padres en la vida de sus hijos:



Consecuencias del padre ausente en los niños:

https://www.guiainfantil.com/blog/familia/padres/consecuencias-del-padre-ausente-en-los-ninos/

El vínculo entre padres e hijos y el contacto en los primeros años de vida es esencial, pero ese vínculo hay que mantenerlo, más allá de su tierna época de bebé. Los niños necesitan un referente para crecer, un espejo en el que mirarse y una persona que le acompañe, le escuche y que esté con él cuando le necesita. En el caso de que los niños apenas tengan contacto con sus padres o sientan que su madre o su padre está ausente, pueden tener, el futuro, toda esta serie de problemas:

1. Poca confianza en sí mismos. Sin duda, el niño tendrá la autoestima baja y no será capaz de creer en sí mismo. Esto será un gran obstáculo a la hora de tomar decisiones importantes.

2. Desconfianza en los demás. ¿Cómo va a confiar en los demás si ni siquiera sus padres han estado ahí cuando les necesitaban? Esto desembocará en problemas para relacionarse con los demás.

3. Problemas de conducta. Muchos niños buscan llamar la atención de sus padres, y lo hacen transformándose en 'pequeños niños rebeldes'. Se portan mal en el colegio, utilizan la agresividad, se saltan las normas. Todo lo que sea necesario. Es una llamada de atención a sus padres.

4. Problemas emocionales. La falta de cariño en la infancia puede generar un adolescente con serios problemas para controlar sus emociones. Nadie le enseñó a hacerlo. Durante la adolescencia se enfrentan numerosos sentimientos que pueden minar una personalidad frágil.





5. Constantes dudas. El no tener una referencia firme en la infancia hace que de mayores, los niños no tengan claras las normas. Por eso pueden transformarse en adolescentes dubitativos e indecisos, con problemas para tomar decisiones importantes y sobre todo, con una incapacidad para comprometerse. 

6. Comportamientos compulsivos. En un futuro, los niños de familias con padres ausentes, tienden a ser poco racionales, a dejarse llevar por impulsos. Sentirán ansiedad y estrés y a menudo, comportamientos agresivos.

7. Depresión. La angustia de no tener un referente emocional junto a él, puede desencadenar en el niño una depresión.

8. Problemas mentales. En casos extremos, esta ausencia paterna y materna en el núcleo familiar, puede generar problemas graves a nivel psicológico, como son los trastornos de personalidad.

9. Adultos dependientes en exceso. Estos niños serán adolescentes con una dependencia en un futuro por buscar alguien que tape ese vacío que sienten. Esto puede llevarles a buscar de forma enfermiza a personas que les cuiden. Tienen miedo a ser rechazados, a que les abandonen. Por eso serán capaz de sacrificarse en exceso con tal de tener a alguien a su lado.

10. Continuo vacío interior. Es como un agujero que no logran tapar. En ocasiones, esta falta de cariño de sus padres en la infancia les acompaña para siempre.

Esta reflexión y artículo no viene de una persona perfecta, soy un papá imperfecto que me esfuerzo cada día por darle lo mejor a mi hija, la amo. Sé que tú también amas a tus hijos y no te quieres perder lo más valioso de sus vidas, pero no basta con postear fotos bonitas de ellos en redes o dedicarles frases de valor en facebook, tu tiempo, tu amor, tus abrazos son valiosos. Espero que este material sea útil y puedas cuidar íntegramente la vida de tus pequeños. 


Recuerda, si tienes hijos ámalos, cuídalos y edúcalos, no esperes que lo haga la iglesia, la escuela, la TV, el teléfono o los abuelos ¡Es tu obligación!




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