miércoles, 14 de diciembre de 2016

Carta a mi pastor:



Desde hace mucho quería decirte lo que ahora escribo y es que tengo tanto que agradecerte porque has estado conmigo, me has escuchado, enseñado y con paciencia escuchaste alguno de mis berrinches que acompañaron mi inmadurez. Sin ser tu hijo me has amado como tal, y aunque nunca me lo hayas dicho sé que muchas veces has orado por mí para que Dios siga trabajando en mi corazón, me transforme y me haga útil en Su Reino.
Comprendo que no eres perfecto, que cometes errores como todo ser humano y que muchas veces somos injustos al señalarte, pero tienes que saber que admiro tu obediencia y perseverancia ante el llamado que Dios te presentó. Todos queremos hacer realidad nuestros sueños y tú por obediencia decidiste darle la espalda a todo aquello que un día soñaste para hacer realidad lo que Dios soñó para ti. 


Gracias por sacrificar tiempo en familia, tiempos de comida y hasta interrumpir tu descanso para ir y acompañarme cuándo necesité de alguien que orara por mí en medio de alguna necesidad. Muchas veces tus palabras, ese abrazo y esa palmada en la espalda fueron el combustible para volver a levantarme. 

Quizás nunca te he preguntado si te sientes bien, si tienes necesidad de algo y a pesar de tener tus propias luchas y necesidades, tu corazón de pastor es tan grande que ayudar a los demás se vuelve una prioridad, sacrificando tu momento. 

Dios bendiga tu vida, tu familia, tu corazón… Gracias por ser mi padre espiritual, por darme con cuidado y sabiduría el alimento de la Palabra del Señor. Gracias porque durante estos años he aprendido de ti la pasión de amar al prójimo y con tu ejemplo me has desafiado a amar cada día más a Dios.




Gracias por lo que haces, por tener en tu corazón a cada una de las “ovejas” que Dios puso a tu cuidado, gracias por ser luz, por ser bendición a grandes y pequeños, por abrazar la visión de salvación que el Pastor de pastores puso en ti. Tu vida ha servido de inspiración, no solo para mí sino para muchos y por ello hoy con alegría y con el amor de Dios en mi corazón te digo: que bendición llamarte MI PASTOR.

Autor
Julio López Carranza
Derechos reservados

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué te pareció este artículo?
Deja tu comentario.

Conócenos:

SoyJulioLopez.com

Originario de Guatemala comparto contenido que busca fortalecer el crecimiento integral de nuestros lectores.




Lo + nuevo

recentposts

Otras lecturas sugeridas

randomposts