jueves, 20 de julio de 2017

Dime quién eres:


He comprendido que en la vida uno tiene muchos papeles por cumplir, no se es visto de la misma manera por todas las personas, y sé que algunos me catalogarán con algún o algunos de los siguientes calificativos:
El amigo, el hermano, el músico, el predicador, el comunicador, el de la radio, el que escribe en un blog, el desconocido, el querido, el no tan grato, para otros el amado, el líder, el discípulo, el creativo, el testarudo, el hijo (para mi madre), el hermano mayor (para mis hermanas menores), el hermano menor (para mi hermana mayor), el esposo (para Keren), papá (para mi Isabella),  el yerno, el cuñado, el sobrino, el tío, el ejemplo a seguir, el locutor, el actor, el escritor, el organizador, el competitivo, el atento, el amable, el sonriente, el revolucionario, el loco, el enojado (cuando lo amerita), el decidido, el emprendedor, el ungido, el siervo, el estudiante, el maestro, el primo, el nieto, el compañero, el sincero, el temperamental, el futbolista, el internauta, el vecino, habrá más de alguno que crea que no soy un ejemplo, el que siempre tiene algo que decir, y para algunos otros simplemente soy Julio (sé que habrán algunos adjetivos más).



Pero lo que nadie debe olvidar es que sobre todas las cosas está el ser humano, con defectos y virtudes como todos, con miedos y temores, con sueños, metas y preocupaciones… que siempre tiene un corazón dispuesto para enmendar las equivocaciones y dejar que Dios resplandezca en todo su ser.

Mi más sincera admiración para todos los esforzados que juegan un papel determinante en la vida de los demás, los que cuidan su vida para poder dar un buen testimonio.

Esto que escribo hoy, es para llamar la atención de aquellos que cuidan mucho el qué dirán y han descuidado su relación íntima con Dios… lo más importante es lo que nuestro Padre diga de nosotros, “Buen siervo fiel” o “siervo Malo y negligente”. Esto es lo que realmente importa, si Dios tiene un alto concepto de ti, seguramente las personas también lo tendrán.

Artículo escrito originalmente el 27 de septiembre de 2010.

3 comentarios:

  1. Felicidades Julio x el aniversario de tu blog... sabes este tema me gusto muchisimo tanto q me dio ideas para una predica en mi grupo! es cierto lo q decis a veces uno se preocupa mas porq piensen los demas q dejamos de darle valor a lo que piense Dios de nosotros ;) gracias x tomarte el tiempo de escribir... realmente la palabra siempre deja su semilla... bendiciones y segui cosechando exitos x este medio!!

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  2. Gracias Velveth!!!Claro, somos seres sociables entonces siempre nos importa lo que digan los demás... y conste que no digo que no sea importante, pero quiero decir que no es lo más importante o no debe ser nuestra prioridad... Gracias por tomar unos minutos para visitar el blog... y siempre seguimos para adelante.Eso sí, si utilizas el tema... no se te olvide darle crédito al autor, jaja! Al Cesar lo que es de Cesar... hehe Gracias por comentar un abrazo!!!

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  3. Esta reflexión me confronta. Muchas veces queremos proyectar una imagen casi perfecta, sin errores y digna de imitar, pero estamos fingiendo lo que no somos. A Dios no le podemos ocultar nada, Él nos mira y sabe nuestro caminar. Así que, esta reflexión me enseña/recuerda que nuestra intimidad con Dios es lo que realmente importa. Gracias Julio, recién descubro tu blog y es edificante lo que leo. Adelante, Dios le bendiga.

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