[Vida Cristiana][carousel][10]

lunes, 15 de octubre de 2018

Carta a mi pastor:

octubre 15, 2018

Octubre es considerado el mes del pastor, tengo la dicha de tener un pastor del que he aprendido mucho y escribí estas líneas para agradecerle.

¿Quieres tú también agradecerle a tu pastor?

Amado pastor:


Desde hace mucho quería decirte lo que ahora escribo y es que tengo tanto que agradecerte porque has estado conmigo, me has escuchado, enseñado y con paciencia escuchaste alguno de mis berrinches que acompañaron mi inmadurez. Sin ser tu hijo me has amado como tal, y aunque nunca me lo hayas dicho sé que muchas veces has orado por mí para que Dios siga trabajando en mi corazón, me transforme y me haga útil en Su Reino.


Comprendo que no eres perfecto, que cometes errores como todo ser humano y que muchas veces somos injustos al señalarte, pero tienes que saber que admiro tu obediencia y perseverancia ante el llamado que Dios te presentó. Todos queremos hacer realidad nuestros sueños y tú por obediencia decidiste darle la espalda a todo aquello que un día soñaste para hacer realidad lo que Dios soñó para ti. 

Gracias por sacrificar tiempo en familia, tiempos de comida y hasta interrumpir tu descanso para ir y acompañarme cuándo necesité de alguien que orara por mí en medio de alguna necesidad. Muchas veces tus palabras, ese abrazo y esa palmada en la espalda fueron el combustible para volver a levantarme. 

Quizás nunca te he preguntado si te sientes bien, si tienes necesidad de algo y a pesar de tener tus propias luchas y necesidades, tu corazón de pastor es tan grande que ayudar a los demás se vuelve una prioridad, sacrificando tu momento. 


Dios bendiga tu vida, tu familia, tu corazón. Gracias por ser mi padre espiritual, por darme con cuidado y sabiduría el alimento de la Palabra del Señor. Gracias porque durante estos años he aprendido de ti la pasión de amar al prójimo y con tu ejemplo me has desafiado a amar cada día más a Dios.

Gracias por lo que haces, por tener en tu corazón a cada una de las “ovejas” que Dios puso a tu cuidado, gracias por ser luz, por ser bendición a grandes y pequeños, por abrazar la visión de salvación que el Pastor de pastores puso en ti. Tu vida ha servido de inspiración, no solo para mí sino para muchos y por ello hoy con alegría y con el amor de Dios en mi corazón te digo: ¡que bendición! llamarte MI PASTOR.

Autor
Julio López Carranza
Derechos reservados

martes, 9 de octubre de 2018

martes, 25 de septiembre de 2018

martes, 18 de septiembre de 2018

Tips para hablar en público

septiembre 18, 2018

Para ser mejores oradores necesitamos cuidar estos aspectos y practicar, practicar mucho.

Empiezo por aclarar ¿Quién es un orador?: Un orador es una persona que habla en público, pronuncia un discurso o una conferencia.

El discurso pronunciado por Steve Jobs en 2005 en la Universidad de Stanford ha sido visto cerca de 25 millones de veces en YouTube. Ocho años después, una versión del texto todavía circula en Internet. El discurso es tan poderoso por su mensaje y por su estructura y la forma como Jobs lo transmitió. “Hoy quiero contarles tres historias de mi vida”, dijo. “Eso es todo. No es gran cosa. Sólo tres historias.” Y con eso, el público presente (y posteriormente los lectores), quedaron enganchados.

Futuros oradores del mundo, tomen nota. No tienen que ser un millonario de Silicon Valley para dar un gran discurso. Los mejores discursos incluyen un mensaje relevante, claro y algunas grandes historias para ilustrarlo.

Olvídate de las presentaciones de PowerPoint y de los montones de datos. En su lugar, mantén tu discurso simple, con un principio, un medio y un final. Céntrate en un tema y ​​elimina todo lo demás. “Los discursos son una forma ineficaz de comunicación”, dice Nick Morgan, colaborador de Forbes, presidente de Public Words, Inc., y autor de Trust Me. Cuatro pasos para autenticidad y carisma. “La gente no recuerda mucho de lo que escucha, así que enfócate y mantenlo simple.”

Usa anécdotas. “La gente encontraría más sencilla la redacción de discursos si se diera cuenta de que lo único que tienen que hacer es encontrar un mensaje clave y tres grandes historias para apoyarlo”, dice Jane Praeger, profesora de la Universidad de Columbia y presidenta de Ovid, una empresa de entrenamiento y presentación discursiva. “Ese tipo de discursos también es más fáciles de dar, ya que no tiene que ser leído. Si has vivido una historia, puedes contarla de memoria y con sentimiento genuino. Así, las historias se quedarán en la mente de las personas. Cuando le cuentas a la gente una historia que despierta sus emociones y libera dopamina en su cerebro, lograrás que los detalles se le graben en la memoria. En otras palabras, si haces que la gente sienta lo que estás diciendo, no lo va a olvidar jamás.”

1. Sé relevante para tu público. Pregúntate cuál es el problema que el público quiere resolver, y habla primero sobre ese problema. “Entonces, y sólo entonces, habla de tu área de especialización como la solución a ese problema”, dice Morgan. “El público comienza por preguntar por qué. ¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué me debe importar? Si respondes rápidamente a esas preguntas, entonces te preguntarán cómo. Tu trabajo consiste en responder a la pregunta de por qué y luego abordar el cómo.”

2. Sáltate los agradecimientos y pasa a lo importante. Con frecuencia la gente comete el error de comenzar sus discursos agradeciendo al presentador o expresando su felicidad por estar allí. “En cambio, entrar de lleno en una historia introductoria indica cuál es el tema sin rodeos, puedes usar una estadística, una pregunta o algún tipo de interacción con el público”, aconseja Morgan. Si sabes de qué se trata tu discurso —y debe tratarse sobre algo— debes poder elegir con facilidad con qué abrir. Consigue meterlos en la historia y deja que el público sepa sobre qué tratará tu charla.

3. Utiliza el lenguaje corporal que te haga lucir más cómodo. Si muestras signos de nerviosismo, como cruzar los brazos, o tocar tus manos delante de tu estómago, tu público detectará tu temor y estará  menos abierto a tu mensaje. “Tienes que fingir que estás pasando un buen rato y estás abierto a que la audiencia pueda pasar un buen rato y se abra a ti”, dice Morgan. “Hablar en público con éxito requiere pasión y emoción. Si estás emocionado, tu público también lo estará.”

4. Párate derecho. Ya sea que camines por el escenario o permanezcas de pie detrás de un atril, trata de mantener una buena postura. “Imagina que tu cabeza es jalada hacia arriba por un cable", dice Praeger.

5. Articula las palabras, independientemente de tu forma natural de hablar. “La autenticidad es la clave”, advierte Praeger. “No puedes ser alguien que no eres. Por otro lado, siempre puedes ser mejor. La suavidad no resta puntos a un discurso si estás comprometido con lo que estás diciendo. La pasión, el compromiso y la convicción son fundamentales para hablar en público, y tú puedes hacerlo  independientemente de su tienes una voz poderosa o no. Cualquier estilo natural funcionará.”

6. Practica tu discurso con anticipación. “Lo harás mejor si practicas en la regadera en vez de hablar frente al espejo, que es una distracción”, recomienda Praeger. “Tienes que practicar en voz alta, de preferencia frente a una pequeña audiencia.” Intenta (y practica) reemplazar las muletillas y descansos como “esteeee”, “eeee” y similares, con un silencio.

7. Trabaja el salón. Trata de hablar con parte del público antes de tu discurso, de modo que puedas enfocarte en algunas caras amistosas, sobre todo si te pones nervioso. “Si haces contacto visual con una persona amistosa en el cuadrante uno, todos a tu izquierda pensarán que estás hablando con ellos”, dice Praeger. “Luego haz lo mismo en el cuadrante dos. Tienes que ver tu charla como una serie de conversaciones con diferentes personas en todo el salón.”

8. Lo más importante: trata de disfrutar la experiencia. “El verdadero secreto zen es amar lo que estás haciendo en el momento”, dice Morgan. “Si puedes relajarte y ser feliz por estar allí, el público también se sentirá de esa manera.”

Forbes México.

sábado, 15 de septiembre de 2018

¡Yo creo en Guate!

septiembre 15, 2018

Crecimos escuchando que “no somos tan nacionalistas como otros”, “que no apoyamos lo nuestro”. Esa es la más grande mentira que hemos creído y de tal manera que la adoptamos como parte de nuestra cultura y dejamos de apoyarnos, de creer y de ver el potencial de nuestro prójimo y el propio.

Hicimos nuestras las banderas de otros países y no nos damos cuenta que consumimos lo que no es nuestro y acrecentamos en nuestra sociedad una gran mentira que nos dice: “lo hecho en esta tierra no es bueno”.


Comprendamos de una vez por todas, es momento de sacarnos esa mentira de las venas, de la mente, de la cultura, Guatemala si ha dado hijos tan capaces y tan talentosos, como cualquier otra nación sobre la faz de la tierra.

Si podemos competir en los deportes, sabemos dar aportes a la tecnología, somos capaces de dar artistas que pisen los mejores escenarios mundiales. Somos capaces de unirnos y levantarnos; darle juntos un giro a la historia y buscar el bien común. Dejemos de atacarnos y señalarnos los unos a los otros; juntos ataquemos los grandes males que oprimen a la sociedad. Somos capaces de dejar la indiferencia por un lado y tender la mano a nuestro hermano, podemos dejar de quejarnos y empezar a cumplir la labor que nos corresponde, podemos hacerlo, los guatemaltecos somos capaces de eso y más.

Muchas veces nos ha unido el esfuerzo de un héroe anónimo, quien a pesar de las circunstancia y falta de apoyo (mismas circunstancias que la gran mayoría de chapines debemos afrontar cada día) pudo salir adelante y hacer historia, de la misma manera que lo han hecho muchos otros hombres, eso significa que si podemos hacerlo.


Yo creo en Guatemala, creo en su gente… Una tierra bella y bendecida por Dios. Sé que pronto despertaremos de este letargo y empezaremos a ser la nación que debemos ser, celebrando muchas medallas, muchas clasificaciones a mundiales, los premios a la paz, literatura, las artes y las ciencias. Que la violencia y la barbarie cesarán, porque hemos sido capaces de quitar la venda de los ojos y hemos empezado a creer en nuestro potencial.

Entonces haremos del amor y el perdón nuestros mejores aliados, la envidia, el racismo y la corrupción no tendrán más cabida, porque en nuestra mentalidad no existirá la idea de traicionar a la patria que nos vio nacer. La religión no será más una causa de problemas y división, por el contrario el único y verdadero Dios será el motor, nuestra convicción y nuestro estilo de vida será el mejor ejemplo para que con ello se rompan todas las cadenas religiosas.

Creo en Guatemala, creo en su gente porque somos apasionados, somos capaces de derramar las lágrimas al ver triunfar a un compatriota en el extranjero, porque sentimos la piel de gallina y somos capaces de interrumpir nuestro sueño y elevar oraciones por alguien que no conocemos pero es nuestro hermano, nacido en la misma tierra del Quetzal. Por eso creo en los guatemaltecos, porque cuando escuchamos el Himno  Nacional lo cantamos a todo pulmón,  y declaramos con orgullo que es el más bello del mundo.


Es momento de cambiar la historia y demostrar que Guatemala es una tierra bendita, en donde nacen campeones que día a día trabajan para llevar el sustento a sus hogares. Los verdaderos chapines no nos vendemos, siempre hacemos lo correcto en beneficio de esta bella tierra, no somos egoístas, primero es nuestra nación, nuestro prójimo y luego nuestra voluntad. Ojalá nuestra vida de testimonio de ello.

Dios nos bendiga y juntos digamos ¡Que viva Guatemala!

Autor Julio López Carranza.
Derechos reservados



lunes, 10 de septiembre de 2018

¿Por qué debo hablar de Jesús?

septiembre 10, 2018

Haciendo zapping me encontré con la película “Los secretos de Jonathan Sperry” está basada en la vida de un anciano (Jonathan) que ama a Dios y ama compartir acerca de lo que Jesús puede hacer en la vida del ser humano. Jonathan se da a la tarea de evangelizar a un grupo de adolescentes, uno de los chicos recibe una lección con estas palabras "Sigue hablando de Jesús, algunas personas precisan escucharlo" y esta frase es el objeto de esta reflexión, una frase sencilla pero debo confesar que llegó directo al corazón y me sentí culpable.

¿Por qué culpable? 


1- Porque lo que hago para el Reino no es suficiente, puedo hacer más, seguramente tú también puedes hacerlo. 
2- Porque soy parte de esta generación en donde se habla de pérdida de valores, violencia, muerte y vanidad. 
3- Porque hacer religión no significa que estemos compartiendo salvación.
4- Porque estoy seguro que siempre hay alguien cerca mío que necesito conocer estas buenas noticias.

Somos muy celosos de nuestra doctrina, de nuestra denominación, defendemos a nuestros líderes a capa y espada, pero parece que nos hemos quedado sin pasión por las personas. No basta con asistir a todos los servicios, no basta con danzar en la alabanza, debemos ser más conscientes, debemos volver y recordar que tenemos una gran comisión que hasta ahora parece una gran omisión.

El apóstol Pablo lo tenía claro, si alguien sufrió por compartir el evangelio fue él y su misión tuvo éxito “Yo ya estoy para ser ofrecido en sacrificio; ya se acerca la hora de mi muerte. He peleado la buena batalla, he llegado al término de la carrera, me he mantenido fiel. Ahora me espera la corona merecida que el Señor, el Juez justo, me dará en aquel día. Y no me la dará solamente a mí, sino también a todos los que con amor esperan su venida gloriosa” 2 Timoteo 4:6-8.

Hace unos meses una noticia conmovió mi corazón, un niño de 11 años decidió acabar con su vida, tomó la decisión en su propia casa, el hogar de una familia cristiana.

¿Has hecho tu mejor esfuerzo para hablar de Jesús? ¿Cuándo fue la última vez que le hablaste a alguien acerca de lo que Dios puede hacer en la vida del hombre? 

Es probable que hoy mismo te encuentres con alguien que está sufriendo en silencio, que no tiene oídos que lo escuchen y mucho menos un hombro dónde llorar, muchos van por el camino con el corazón vacío, sedientos por encontrarse con el agua que sacia toda la sed.

Recuerda: Sigue hablando de Jesús, algunas personas precisan escucharlo.

Pablo anima, comisiona y reta a Timoteo (2 Timoteo 4:1-8) para que comparta el evangelio, le dice: “Delante de Dios y de Cristo Jesús, que vendrá glorioso como Rey a juzgar a los vivos y a los muertos, te encargo mucho  que prediques el mensaje, y que insistas cuando sea oportuno y aun cuando no lo sea. Convence, reprende y anima, enseñando con toda paciencia.  Porque va a llegar el tiempo en que la gente no soportará la sana enseñanza; más bien, según sus propios caprichos, se buscarán un montón de maestros que sólo les enseñen lo que ellos quieran oír. Darán la espalda a la verdad y harán caso a toda clase de cuentos.  Pero tú conserva siempre el buen juicio, soporta los sufrimientos, dedícate a anunciar el evangelio, cumple bien con tu trabajo”.

Nosotros no sufrimos persecución por compartir el amor de Dios, ojalá estemos dando nuestro mejor esfuerzo por alcanzar a aquellos que precisan escuchar del amor que cambia vidas, por eso si has dejado de hablar de Jesús y te aferras al hecho de que “prefieres predicar con tu vida” es urgente que tu vida hable MÁS CLARO, porque no hay tiempo que perder, esas vidas y almas que se pierden no pueden esperar.


Pregunté a Willy "Redimi2" ¿Por qué no esperar 2 años para sacar una nueva producción como lo hacen todos? y me dijo: "Siempre hay alguien necesitado de escuchar el mensaje de Jesús y si mi música tiene un mensaje, no puedo darme el lujo de esperar".

¿Lo qué haces, lo qué vives, lo que dices, llevará a alguien para que conozca el amor de Dios? ¿Tienes suficiente pasión por rescatar a los que están lejos? ¿Qué estás haciendo por alcanzarlos? Si tu respuesta es negativa, ojalá te sientas culpable y tu corazón reflexione y despierte, Dios te escogió para algo grande, por eso "Sigue hablando de Jesús, algunas personas precisan escucharlo" recuerda "El que sabe hacer el bien y no lo hace, comete pecado" Santiago 4:17.

Conócenos:

SoyJulioLopez.com

Originario de Guatemala comparto contenido que busca fortalecer el crecimiento integral de nuestros lectores.




Lo + nuevo

recentposts

Otras lecturas sugeridas

randomposts