El mensaje de los viernes: ¡El gran espejo!

Camila se levantó muy temprano aquel día y comenzó sus actividades de rutina. De camino al baño debía pasar por el gran espejo que se en...


Camila se levantó muy temprano aquel día y comenzó sus actividades de rutina. De camino al baño debía pasar por el gran espejo que se encontraba en el pasillo, odiaba pasar frente a esa superficie reflectante porque odiaba verse en él.

Una decepción sentimental en su adolescencia la llevó a intentar quitarse la vida en varias ocasiones, no era feliz con sus brazos llenos de cicatrices. En casa habían sido quitados todos los espejos, odiaba verse en ellos, pero ese gran espejo permanecía allí por el gran bagaje sentimental que tenía.
Décadas atrás su papá colocó intencionalmente tal espejo en ese lugar y con esas dimensiones y siempre decía: “Cada vez que te veas en ese espejo, sin importar los años o las experiencias vividas recuerda que te amo y que sin importar lo grande que seas, siempre serás mi niña y mis brazos siempre estarán para ti”.

Ante ese espejo tuvo grandes días, muchas risas y era el único recuerdo que le quedaba de su padre. Los años habían pasado, sus últimos años habían sido una tragedia, estaba cansada de su vida, estaba harta de ella, de la gente que fingía interesarse en ella pero que en momentos difíciles como aquella mañana, nunca había nadie.


Se sentó allí frente al espejo y comenzó a llorar como nunca, anhelaba los brazos de papá que le dijeran que todo estaría bien. Y gritaba “No puedo”“No puedo más”, estaba decidida, esta vez terminaría lo que había dejado inconcluso, “dijiste que siempre estarías aquí y no estás”, diciendo estas palabras dio un fuerte golpe al enorme espejo que se partió en cientos de pedazos.

Con una mano llena de sangre y la otra en la boca asombrada por lo que acababa de hacer, algo inédito se descubría ante sus ojos, tras el espejo yacía una leyenda multicolor que decía: “Veo que el espejo no está mas, pero debes recordar que sin importar los años o las experiencias vividas yo te amo y que sin importar lo grande que seas, siempre serás mi niña y mis brazos siempre estarán para ti mi princesa. Atentamente Papá”.

Todos en algún momento nos hemos sentido amenazados por el gran espejo de la vida, nos hemos equivocado, nuestras malas decisiones han dolido y en muchas ocasiones también han lastimado a quienes amamos, el dolor de la vida hace que nuestro corazón se convierta en un corazón duro, en ocasiones insensible.

Entiendo si has llorado a solas, te comprendo si en alguna ocasión has pensado que todo sería mejor si tú no estás. Los problemas, la soledad, el mundo grita fuerte diciendo que no podrás, que todo acabó, pero en medio de todo esto te invito a detenerte un momento frente al gran espejo y leas lo que Dios te dice: "Soy el descanso que has deseado, la esperanza que has buscado, nunca me he ido, siempre he estado aquí, debes recordar que sin importar los años o las experiencias vividas yo te amo y que sin importar lo grande que seas, siempre serás mi hijo y mis brazos siempre estarán para ti. atentamente Papá”.

No temas, que estoy contigo; no te angusties, que soy tu Dios. Te doy fuerza y voy a ayudarte, te sostiene mi diestra salvadora” Isaías 41:10 BLPH

Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar.” Mateo 11:28 DHH

Autor: Julio López Carranza

www.soyjuliolopez.com
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5 comentarios

  1. Muy Bonito Bendiciones Julio

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  2. gracias, muy lindo mensaje bendiciones

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  3. A veces me he sentido sin fuerza alguna
    Gracias por este mensaje tan motivador
    No tengo un gran espejo en casa, pero sé que esas palabras DIOS LAS DEJÓ PENSANDO EN MI!

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